¡CERREMOS EL PASO AL FUJIMORISMO, LA CORRUPCIÓN, LA EXPLOTACIÓN Y EL SAQUEO DE NUESTRAS RIQUEZAS!

Los resultados de la primera vuelta del 11 de abril han mostrado el hartazgo de una enorme mayoría de la población que no asistió a votar, votó en blanco o viciado, o que tomó la candidatura de Pedro Castillo para expresar su rechazo a un sistema que empobrece, que margina y que mata a través de múltiples medios:

  • El abandono y marginación social agravados en las últimas décadas;
  • regímenes sobreexplotación en fábricas, minas y explotaciones agrícolas;
  • empresarios con carta libre para despedir y aplicar suspensión perfecta de labores;
  • congelamiento de remuneraciones y tercerización en el sector público;
  • abandono de los trabajadores cesados por cierres de actividades por pandemia,
  • imposición abusiva de proyectos extractivos;
  • corrupción desde el más alto nivel roba sistemáticamente los recursos nacionales.
  • Y, como remate de todo eso, una política de gobierno frente a la pandemia que viene causando un verdadero genocidio con más de 150 mil muertos y que sigue en ascenso.

Mientras los candidatos pedían el voto la gente abarrotaba las plantas de oxígeno, y sus parientes agonizaban en sus casas o en hospitales colapsados, clamando por una cama UCI.

Los resultados de la primera son una derrota para la patronal y el imperialismo a través de la pobre votación de los candidatos que más defienden el plan económico.

El voto castigo fue para los responsables de la política genocida frente a la pandemia, Vizcarra y Sagasti, lo que se refleja en la ínfima votación del Partido Morado y Somos Perú. El Frente Amplio pagó el costo político de haber ayudado a formar el gobierno Sagasti y sostenerlo desde el Congreso.

El frente de partidos agrupados en Juntos por el Perú y su candidata Verónika Mendoza, fueron víctimas de su política de adaptación y su renuncia a la impulsar la lucha de la clase trabajadora y el pueblo los distanció del profundo sentimiento popular de indignación.

La derecha buscó capitalizar el desastre del gobierno, pero ni su demagogia y ni su campaña de “terruqueo” le alcanzó para mucho. La candidata del fujimorismo, la que cuenta con más rechazo, pasó a la segunda vuelta con menos del 8% del electorado.

Lo que está en juego en la segunda vuelta

La posibilidad de que Keyko Fujimori sea gobierno ha encendido las alertas en el movimiento obrero y popular y organizaciones democráticas, no solo porque ella es la heredera política de la dictadura corrupta, criminal y genocida de la década de los noventa, que amenaza reproducir el autoritarismo para profundizar el plan, sino que además para la Fiscalía ella lidera una organización criminal de lavado de activos, receptora de millonarios aportes clandestinos de grandes corporaciones y cómplice en la corrupción del caso Odebrecht.

Por otro lado, Pedro Castillo, que logró captar un amplio voto rechazo en la primera vuelta, ahora canalizará el voto repudio al fujimorismo que incluye a importantes sectores de masas en Lima, y en esa medida tiene la posibilidad de ganar la segunda vuelta y hacer gobierno.

De concretarse sería una derrota de la burguesía y el imperialismo y su plan neoliberal, que junto con los partidos patronales han cerrado filas con la candidata fujimorista, como el PPC y el ultraderechista López Aliaga, y hasta la burguesía liberal que lidera Mario Vargas Llosa han anunciado que harán lo que juraron que nunca harían: votar y apoyar la candidatura de Keyko Fujimori y blindar el sistema de saqueo, explotación, abuso, miseria y corrupción que impera en el país. Sería también la derrota del “terruqueo” y la criminalización de las luchas sociales.

Sin embargo, no es solo eso lo que está en juego para las masas trabajadoras. El genocidio que genera la política del gobierno sigue siendo el principal flagelo que exige una respuesta urgente.

Y no hay forma de acabar con esta pandemia que con medidas de contención que impida que los trabajadores sigan contagiándose y muriendo en las minas, fábricas y explotaciones agrícolas, pero sin condenar al hambre a la población; con un monitoreo activo de enfermos y con una expansión de la capacidad hospitalaria por lo menos al doble de la actual. Si siguen las condiciones actuales habrá 50 mil muertos más hasta la segunda vuelta y 100 mil hasta el cambio de gobierno.

Por eso no basta una definición electoral para la segunda vuelta. Para el pueblo trabajador es indispensable organizarse para imponer con su lucha aquello que no vendrá con las elecciones: salidas urgentes a las demandas en salud, trabajo, salarios, alimentación, educación.

El PARTIDO SOCIALISTA DE LOS TRABAJADORES no comparte el programa de gobierno del partido Perú Libre ni del candidato Pedro Castillo ni el método para conseguir las propuestas aisladas que podrían tener un carácter progresivo como el derecho democrático del pueblo a un nuevo orden constitucional opuesto al neoliberalismo, pues al margen de la lucha del pueblo organizado no son más que promesas demagógicas.

Tampoco podemos callar nuestro rechazo a sus propuestas frente a la pandemia de acabar con toda cuarentena y oponerse al impuesto a la riqueza porque eso, so pretexto de reactivar la economía tal como lo dice el gobierno y el fujimorismo, llevaría a generalizar los contagios, la emergencia sanitaria y las muertes.

El PST acompañará en la experiencia del voto del movimiento obrero y popular para impedir el retorno del fujimorismo, pero sin depositar ninguna ilusión en nada que no sea la movilización independiente de las organizaciones obreras y populares, única garantía que tenemos de imponer nuestras más urgentes demandas:

  1. Impuestos inmediatos a las grandes empresas (industrias, minas, bancos) y fortunas para financiar las medidas urgentes para hacer frente a la pandemia.
  2. Expropiación de las clínicas y grandes hoteles para implementar camas UCI al servicio de la emergencia. Contratación de personal intensivista suficiente.
  3. Prohibición de despidos y ceses colectivos. Reposición de todos los despedidos y despedidas. Basta de suspensión perfecta, reintegro de los salarios que no se abonaron durante el periodo de suspensión.
  4. Solución inmediata a los pliegos de reclamos presentados por los sindicatos.
  5. Plan de emergencia de obras de saneamiento (luz, agua, desagüe e internet) en los barrios y distritos populares.
  6. Medidas de aislamiento social y cuarentena general con salario universal para todos los trabajadores parados igual a la canasta básica de consumo mientras dure la emergencia.
  7. Entrega gratuita de víveres y financiamiento estatal al 100% de los requerimientos de los comedores populares y ollas comunes de los barrios.

Será en el camino de la lucha por estas reivindicaciones que lograremos cerrarle el paso al fujimorismo, al empresariado, a la corrupción y al saqueo imperialista de nuestras riquezas.

CONTRA FUJIMORI, SAGASTI, EL GENOCIDIO Y LOS DESPIDOS NO BASTA VOTAR… ¡HAY QUE LUCHAR!

Es hora de derrotar la reforma antilaboral

Pronunciamiento del PST 22-Ago

El pueblo del valle del Tambo ha mostrado el camino para derrotar a Vizcarra y su política al servicio de las empresas: la lucha unitaria e intransigente, contra el gobierno, por el logro pleno de sus objetivos.

Ese es el contenido de la huelga indefinida que sostiene el Valle del Tambo desde hace más de un mes. Una huelga que ha enfrentado, con firmeza, la amenaza represiva lanzada por Vizcarra con el envío de las Fuerzas Armadas al puerto de Matarani. Y que ha logrado hasta el momento la suspensión de la licencia de construcción de Tía María, otorgada por el gobierno a principios de julio pasado.

Pero lo más importante es que el pueblo del Valle del Tambo, incluso habiendo obtenido esta victoria inicial, no deja de luchar: la huelga continúa. Y la huelga sigue teniendo como claro contrincante, a Vizcarra.

¿QUÉ SUCEDE CON LA LUCHA OBRERA?

Queda claro, entonces, que luchando es posible derrotar a Vizcarra – CONFIEP. Entonces ¿Qué falta para que la clase obrera haga lo mismo y eche abajo la reforma laboral del gobierno?

La clase obrera viene luchando con todas sus fuerzas, pero de forma atomizada, sus propias batallas contra los ceses colectivos (HIALPESA, Cogorno, BSH…), se cumplan los mandatos judiciales favorables (SITOBUR) o se resuelvan sus pliegos de reclamo (Federación Minera).

La disposición de lucha de sectores de vanguardia de la clase obrera, como la propia Federación minera, que anuncia una huelga nacional indefinida a partir del 10 de septiembre, por la solución a su pliego nacional, muestran el camino a seguir.

LA IZQUIERDA CONCILIADORA SIEMBRA CONFUSIÓN

Sin embargo, quienes van a contramano de esta voluntad de combate, son las direcciones de las principales organizaciones obreras del país (CGTP, SUTEP, CUT) y la “izquierda parlamentaria” (Nuevo Perú y Frente Amplio), que en lugar de señalar al gobierno como responsable por los ataques, y organizar la más amplia unidad obrera y popular contra el mismo, siembran confusión e imprimen al movimiento de las y los trabajadores una política de apoyo al gobierno, encubierta bajo la demanda de «diálogo social».

Para sostener esta política, hacen eje en un supuesto “proyecto autoritario del fujimorismo y la CONFIEP”, alentando la idea de que el gobierno estaría “haciendo bien” en su “enfrentamiento” con el parlamento dominado por el Fuerza Popular, al plantear al adelanto de elecciones generales para el 2020.

VIZCARRA ES EL ENEMIGO A DERROTAR

Desde el PARTIDO SOCIALISTA DE LOS TRABAJADORES, no tenemos dudas del carácter patronal y reaccionario del fujimorismo. Lo hemos enfrentado en las calles.

Tampoco desconocemos que a nivel popular existe un poderoso sentimiento que demanda que se cierre el Congreso y que se vayan todos, y que la propuesta de adelanto de elecciones parece ser la salida a tales aspiraciones.

Mucho menos pasamos por alto las pretensiones de la CONFIEP, empecinada en imponer su plan de entrega de los recursos del país a las grandes empresas, y de superexplotación de la clase trabajadora. Plan que van a procurar garantizar echando mano de todos los métodos posibles, incluyendo a la compra de autoridades políticas, como han demostrado Odebcrecht y el “Club de la construcción”.

Sin embargo somos conscientes, tal como señalan algunos dirigentes obreros, que los decretos supremos 345 (Política nacional de competitividad y productividad) y 237 (Plan nacional de competitividad y productividad), base de la reforma laboral que quiere recortar nuestros derechos, han salido de Palacio de gobierno, con el aplauso del Congreso de la república y los empresarios.

Por eso afirmamos que VIZCARRA ES EL ARTÍFICE DE LOS GOLPES CONTRA LOS DERECHOS DE LA CLASE TRABAJADORA, y como tal, es el principal enemigo a derrotar en esta batalla.

Por eso urge seguir el ejemplo de los pobladores del Valle del Tambo, poner en marcha a los batallones más conscientes de la clase obrera. Necesitamos organizar, desde las bases, la lucha unitaria e intransigente por la derogatoria de los Decretos Supremos 345 y 237, y no detenernos hasta derrotar del gobierno, y con él, al fujimorismo, todos los partidos patronales que viven en el Congreso, y la CONFIEP.

Sólo así, además, podremos abrir camino a concretar el anhelo popular de que realmente SE VAYAN TODOS, y reemplazar este sistema económico, social y político dominado por la lógica de la ganancia, y podrido por la corrupción, por uno nacido del poder de la clase obrera en alianza con el pueblo pobre del campo y la ciudad.
Un gobierno obrero, popular y campesino que termine con el dominio de las transnacionales y bancos internacionales sobre el país, y garantice una vida digna para todos/as los7as trabajadores/as, en el camino del socialismo.

¡DEROGATORIA DE LOS D.S. 345 Y 237!

¡TÍA MARÍA NO VA!

¡FUERA VIZCARRA – CONFIEP Y EL CONGRESO CORRUPTO!